Mostrando entradas con la etiqueta muerte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta muerte. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de abril de 2020

Soledades


Que solos se ven
los vivos ante el dolor.
Que solas las arboledas
Cuando calla el ruiseñor

Que solos están los hombres
Ante las camas vacías
Y cuando no tienen romeros
Que solas las romerías

Que solos los habitantes
De las ciudades erguidas
Cuanto más altas sus casas
Más solitarias sus vidas

Que soledad tan marchita
En la última amapola
Que ve marchitar las demás
Y ella se queda sola.

jueves, 9 de abril de 2020

Cuando vuelvan nosotros


Volveremos de nuevo a las calles,
 y ya no serán las nuestras,
Ya no serán aquellas,
Aunque se llamen lo mismo,
y tengan las mismas tiendas,
Y lleguen a los mismos sitios
Y las paseen las mismas aceras.

Veremos de nuevo a la gente,
Los vecinos, los amigos,
Las caras que vimos siempre,
Y al cruzarse nuestros ojos,
Veremos que no son ellos.
Que con su misma apariencia,
Ya no será los mismos,
Los mismos que en otros tiempos.

Nuestro mundo será extraño,
El mismo mundo con huecos,
Con ausencias de personas
Que sin despedirse se fueron
Con ausencia de tantos días
Que sin vivirlos murieron.
Llevaremos prendidos adioses
Que no fueron ni hasta luego.

Faltará la libertad,
Que habremos pagado en miedo
Faltará la alegría,
Que habremos puesto a cubierto,
Miraremos a nuestras casas
Con el temor de los presos,
Pasearemos con el recelo
De que otra vez se oculte el cielo
Y por más que nos acerque el cuerpo,
Saludaremos siempre de lejos

Volveremos de nuevo a las calles,
A los bares, a los templos,
Volveremos a reunirnos,
A reírnos, a querernos,
Porque aún seremos nosotros,
Y lo querremos seguir siendo,
Pero en algún momento del día,
De la noche en cualquier momento
Miraremos hacia adentro,
Y en esos momento inciertos,
Pensaremos: “Hemos vuelto,
Pero ya no somos aquellos”

Pasados algunos años
Nos volverán estos días
Contados en forma de cuentos
Historias de los abuelos
Que les cuenten a sus nietos
Pero en ellos no habrá ogros
Ni princesas, ni habrá elfos,
Estarán llenos de virus
De pandemias y de muertos.


Almería a día 26 del mes 2 del encierro del año del coronavirus (09/04/2020)

sábado, 20 de enero de 2018

Duelo

He buscado las palabras con denuedo, con ahínco las lágrimas que faltan, he llamado al dolor que aún espero y en la espera me encuentro sin amparo. No sé qué esperar ni si esperarlo. No se sé que sentir ni si lo siento. No sé, al fin, nada del duelo y en el duelo me encuentro, aunque sea en un duelo sin lamentos. No encuentro barreras que lo frenen, ni encuentro cauces que lo expresen. No encuentro llanto, desgarro, sufrimiento, solo un dolor aún lejano. Me observo con cuidado, como ajeno, esperando, ¿Por qué?, un dolor que me lacere, un recuerdo en carne viva, descarnado, un sentimiento de pérdida, llagado. Y solo encuentro por doquier esta tristeza, este rememorar aún pasivo, esta añoranza que no se ha concretado, esta sensación de vendrá que no ha llegado.

He buscado las palabras con denuedo, con el mismo denuedo que busqué en mi interior el sentimiento. Ni el uno ni las otras son lo que espero y no sé si esperar, o esperanzado, comprender que comprendo en mi interior lo que mi mente comprender no ha logrado.

sábado, 19 de agosto de 2017

El destino en un día

Amanece tras la montaña y al fondo del mar anochece. En la ladera del monte hay una fuente de agua clara y corriente que va haciendo río en su avance, barro en la tierra, hueco en la piedra, y al unirse a más fuentes, cauce que crece. En su camino se remansa a veces, otras salta, o se despeña, se enrosca su curso y cuando no puede avanzar retrocede, sin perder de vista la mar que se mece, que lo llama desde la orilla con su vaivén permanente,  con su sonido batiente, al tiempo que  enseña su seno y se lo ofrece. Yo nací junto a la fuente, Y he seguido el curso entero, caminante siempre al frente,  y aunque me haya alejado para conocer otros ríos, otros montes, otras fuentes, aunque haya vivido otros mares y caminado otros caminos y conocido a otras gentes, sé que muera donde muera, cuando me alcance la muerte, mi lecho final , mi mar, mi referente, estarán en esa orilla mirando al sol poniente que vieron por primera vez mis ojos junto a la fuente, abiertos cuando el sol amanece, cerrados, casi al tiempo, cuando el sol, ya cansado, apaga la luz y anochece.



domingo, 19 de junio de 2016

Muerte Cotidiana

Todos los días entreno la muerte, cuando el cansancio me llega, cuando el sueño me vence.

Todos los días me rindo y entrego el control de mi mente, la consciencia de mi ego, el universo en el que medro.

Todos los días según la realidad despierta se va trocando en sueño. Empiezo por soñar que me despierto en un ansía irrefrenable de seguir existiendo, de seguir siendo el que era, de no sentirme muerto, de no estar muerto.

Todos los días al dormirme la identidad del acto me acomete y brotan al tiempo la esperanza y el miedo, y

Día a día al despertarme digo: “he vuelto”, queriendo reafirmar que también volveré de futuros sueños, de pasados sueños, de sueños que jalonan un camino ciertamente incierto.

Todos los días de mí vida pienso que ese día no es más que tiempo en el tiempo, que es vida en la vida, que es tiempo de vida en el que sueño y despierto.

Todos los días de mi vida son una búsqueda, una incertidumbre, un anhelo. Una rendición y un relevo.


Todos los días entreno la vida que solo puede obtener el muerto.

jueves, 25 de febrero de 2016

Aún me quedará siempre

Aún me quedará siempre por escribir otro verso, por plasmar en palabras ese otro pensamiento nacido el último segundo recorrrido y consciente.

Aún me quedará siempre, cuando me haya ido, poder explicaros con palabras la sensación del camino, del umbral, como es, como ha transcurrido.

Aún me quedará siempre, cuando las palabras me abandonen, la sensación de que tenía que haber escrito palabras que se ha guardado el olvido.

Aún me quedará siempre explicarles a todos los que han estado a mi lado, conmigo, en mi felicidad y en mi duelo, cuanto los he querido.

Aún me quedará siempre el deseo de admirar por última vez aquel paisaje que solo se hacía versos al resonar en lo profundo de mi mismo.

Aún me quedará siempre, para siempre, el ansia insaciable de vivir por saber lo que contiene el futuro, por apurar con delectación el presente, por recordar con dulce añoranza lo vivido.

Aún, con la vida por delante, sin tiempo cierto,

Me quedará, no sé cuánto, no sé cuándo, ignorante de mi propio destino,

Siempre, con la eternidad a mi alcance, ser consciente de ser, de que seré y de haber sido.






Cuestablanca, 22-02-2016

miércoles, 20 de enero de 2016

Es la Hora

Es la hora de partir, todo me sobra. No sé nada del camino, no hay maleta, no hay destino. Conmigo he de llevar solo mi alma, lo que tenga además solo me lastra.
No sé si podré reconocerme, saber que soy, saber que he sido. No sé, por no  saber, si el lugar al que viajo tiene nombre, tiene vida, o si existe
Pero es la hora de partir y he de dejaros, como he de dejar lo que pensé mío, lo que más amo, lo que más odio, lo que creí  haber conseguido
Tengo que partir y tengo miedo, esperanza, desespero. Quiero atisbar por entre el velo pero se muestra, como siempre, impenetrable. Me gustaría contaros lo que me espera, si  es que lo encuentro, si es que a donde voy existe, si es que me encuentro.

Es hora ya, no me entretengo, no está en mi mano, ni está en la tuya, solo es el tiempo, el consumido, el que me aguarda. Un salto de realidad, solo otro inicio, otro instante, otro transcurrir en otro tiempo.

Cuestablanca, 15-01-2016

sábado, 1 de noviembre de 2014

Tránsito

Alguna luna será la última en que mis ojos se recreen, alguno de sus rayos enredado con mi alma marcará el camino que ha de conducirme a nuevas realidades. Lo recorreré con el miedo que la insegura seguridad de perdurar en la existencia me proporciona, con el vértigo infinito que traspasar los abismos de un instante nos depara.

Espero que en ese momento, volviendo la cara que tal vez no tenga, pueda contemplar en mi interior, que tal vez no exista, la infinita, la eterna realidad de una única existencia. Quiero creer que será entonces, aunque sea por un instante, efímeramente, cuando pueda comprender, abarcar, existir y sentirme eterno. Y, plenamente satisfecho, nacer a la vida sin demora.

martes, 25 de febrero de 2014

El Sueño

Cuando el cansancio te invade no importa cuanto sea el sueño, no importa el despertar que viene, solo  existe el abandono sin darle tiempo al recelo. ¿A quien le importa el futuro cuando el presente se trunca?, ¿a quien reclamar esperanza si la vida la desmiente?, ¿Quién quiere prolongar su tiempo cuando su cuerpo no quiere?
Solo un sueño. Corto, largo, eterno. No importa el tiempo.  Lo que importa es el sueño. Importa el claustro vital que nos regenere y nos ponga en camino de nuevo. Importan  las fuerzas integras y el tiempo gastado  a cero. Importa estar en camino con las fuerzas para hacerlo.

Al final  lo importante es sentirse y disfrutar el sentimiento. Lo importante es dormir cuando el sueño te llame, caminar cuando sientas que puedas hacerlo. Vivir sin que sea un empeño, un desafío, un quiero y no puedo, una rémora suplicante de un yo desarmado, agonizante, enfermo.

Venceremos

Venceremos. La única opción diferente es la derrota y no podemos admitirla. No  importa el tiempo, la razón o los motivos, solo alcanzar lo que nos corresponde. En el último instante, con el último aliento. ¡Victoria¡

miércoles, 16 de octubre de 2013

La Madeja

He visto clarear en estos tiempos la madeja vital que desenreda la vida de mi padre, tal vez no de forma definitiva, pero empieza a adivinarse ese núcleo mortal en la que se ovilla, en la que yace atrapado el extremo último del hilo. De ese ovillo que nos entregan cuando nacemos sin decirnos que grosor tiene, cuanto es hilo, cuando es muerte.
Aún el hilo solo descubre hilo cuando vuelta tras vuelta se desenreda pero es inevitable mirar con zozobra su merma, contemplar con tus ojos, en los suyos, la ansiedad que cada día nos enseña a mirar de reojo al nuestro, a sopesarlo, a, de mentira, con miedo, penetrar en sus entrañas y medirlo.
He visto clarear día a día últimamente la madeja vital que desenreda la vida de mi padre viendo que, al igual que su memoria, se deshilacha, se vuelve endeble y quebradiza. Cada día, cada vuelta, cada hora, cada línea, parece amenazar con desvelar lo que los ojos niegan apretándose convulsivamente, con rabia, con miedo, con rebeldía, pero llegado el momento los párpados no garantizan la ceguera.

Veo clarear por momentos la madeja vital que se agota con la vida de mi padre y la ternura que mi propia endeblez me procura necesito volcarla en su ansia de ser feliz allá donde su mente mora, en los remotos días de un pasado que recupera y busca a su alrededor con avaricia, con necesidad, con ansia de consuelo de un presente que lo niega, de un futuro con su ausencia.


Madrid, 16-10-2013

domingo, 21 de julio de 2013

Hoy, Ahora, Contigo

La muerte es solo un instante, un umbral, una esperanza. No se puede hacer del miedo el tamiz de todas las vivencias, no se puede ser feliz con la permanente presencia del mañana incierto. Hay que enfrentarse al instante sin secuelas, a la vivencia con la inconsciencia de quien no ha tenido ni tendrá otras vivencias, al momento con la insaciable sed de quien apura hasta el fondo el recipiente de lo cotidiano. Sin tiempo para pensar, sin necesidad de anticipar, sin ánimo de comparar ni recordar aquello que por ya sido, por porvenir incierto, pueda manchar irremediablemente lo único cierto, hoy, ahora, contigo.


Piedrabuena, en casa de Juanjo, 21-07-2013

martes, 5 de marzo de 2013

Flores Para el Mal


Fueron flores, si que lo fueron,
De amargos olores,
De infectos sabores,
De aromas canallas
Y fecal paladar.
Flores nacidas en ruinas morales,
Fermentadas en capullos arrabales,
Criadas sobre un lodazal
De cunetas, de trincheras,
De urbanos eriales y desiertos humanos,
Alimentadas con sangre, con carne necrótica,
Tirada de cualquier manera
Tirada en cualquier lugar.

Fueron flores, si que lo fueron.
Nacidas sobre la muerte
Entre coronas infames
Con vocación de ultratumba
Que gusanos fagócidas trabajan sin parar
Fantasmales,
Carroñeros,
Jardineros del pesar.

Fueron flores, si que lo fueron.
Vida sobre la muerte
Muerte del que no tuvo suerte
Suerte de nacer ya muerto
O en otro momento
O en otro lugar.

Fueron flores, si que lo fueron
Presentes que pretendieron
Encubrir al asesino
Burlarse tal vez del muerto
Aliviar al encubierto
Y embellecer el mal.

Fueron flores, si que lo fueron.
Podredumbre de colores.
Muerte de carnaval. 

sábado, 8 de septiembre de 2012

Espectros (05-2011)


Paso a paso recorro el espacio disponible. Todo él sin olvidos ni abandonos posibles. Entre la vida sin sonido y la muerte que se escucha. Es el vagar del espectro, el camino indefinido, la frontera entre lo que fue y lo que no será porque no ha sido. Es un camino con un solo sentido, como el tiempo pero sin contenerlo. Es un final, tal vez un principio, un paso entre lo que nunca empezó y lo que nunca alcanzará lo definitivo.

Tal vez hablo de mi vida, tal vez de mi muerte, posiblemente de ninguna de esas cosas pues ya existían los espectros antes de que existiera la vida, y existen los espectros, del amor, de cada día, de cada instante que nace, fenece, en el transcurso del no tiempo, de la inmediatez del momento, de la no dimensionalidad del punto. Tal vez, dado lo espectral, lo instantáneo, intento referirme a la existencia.

Atardecer (12-2010)


Llevo todos estos años, toda esta vida, corriendo para vivir siempre más acá de la línea que separa la luz de la sombra, siempre intentando que sea mediodía en punto. Siempre de espaldas a un atardecer acechante, intuido, relatado, pero jamás visto.

Hoy al mirar el reloj he comprobado que son ya las cinco de la tarde, tan tarde…. Por primera vez soy consciente de que el ocaso avanza más deprisa que mis pasos, que se acortan, que se pausan.

Y no me siento preparado

Me falta paz para sentarme a esperarlo, me falta luz para efectuar el tránsito, me falta fe para creer que amanecerá de nuevo, me falta humildad para confundirme con las sombras en el todo o en la nada.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Tránsito (08-2006)


Desnudo llegué al mundo un día cualquiera
Sucio de humores y asustado
Y a pesar del tiempo que ha pasado
Me marcharé cuando la muerte me requiera
Sucio, con miedo y despojado.

Despojado de bienes y de ideas
Que creí poseer eternamente
Del amor y el odio de la gente
Del resultado desigual de las peleas
De la esperanza de una vida permanente.

Sucio con suciedad de cuerpo y de conciencia
Con las taras que la vida me ha marcado
Físicamente el cuerpo lacerado
Con la pérdida continua de inocencia
Con la carga pesada de un pasado.

Con miedo a un futuro que se escurre
Que es pasado sin llegar a ser presente
Y en esa carrera inclemente
Como espectador de mi vida que transcurre
Vivo una muerte permanente

Desnudo llegué al mundo un día cualquiera
Sucio, miedoso e inocente,
Ansioso de vida, displicente.
Desnudo me iré cuando la muerte me requiera...
Desnudo si, pero no indiferente.

Masacre (09-2005)


Tengo reciente la herida,
El cuerpo aún lacerado,
La consciencia adormecida

¿de donde salen las bestias?
¿qué vientre las cría?
¿qué infierno las cobija, las modela, las escupe?
¿qué extrañas palabras las mueven?
¿qué nubla su mirada y la empaña?
¿qué adormecida conciencia les facilita la vida?

Tengo reciente la imagen
Los cuerpos superpuestos
La sangre que aún les brota
Tiñe manos, paredes, caminos.

Tengo reciente la imagen
de los adultos, los ancianos, los niños
que hace tan poco que morían
que aun no saben que los abandonó la vida.
Que aún miran con afán y sin vista
Que aún quieren hablar, correr,
Escapar de las heridas.

sábado, 1 de septiembre de 2012

El Tiempo Que Empuja (12-2007)


Patroneando el cuerpo, el alma de vela, surcando la vida, una quimera, un río encajonado, con el viento que sopla solo de un lado, sin maniobra ni escapatoria, no tengo timón y aunque lo hubiera ¿donde iría este barco?, ¿en donde hay tierra?, ¿un bajío en el que anclarlo?, solo el tiempo que empuja y es la corriente, solo el tiempo que empuja y se acelera, solo el tiempo que  empuja y se hace galerna y al final del viaje te arranca la vela.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Camino Sin Movimiento (03-2008)


Busco con mi mirada el horizonte,
Sin parpadear el camino que me acerque
Oriento mi cuerpo hacia el destino y
En un vano intento
Me pongo a caminar sin esperanza ni futuro
Inicio un viaje que no me aleja de donde soy
Que no me acerca a donde yo quiero
Camino y camino sin percibir el movimiento
Y aún así porfío y voy, y voy
Y aquí estoy, sin saber si he venido
Si he vuelto, si no me he movido
Si todo es una fantasía
Sin estar seguro de no estar muerto.


Versión 2


Busco con mi mirada el horizonte,
Sin parpadear el camino que me acerque
Oriento mi cuerpo hacia el destino y
En un vano intento
Me pongo a caminar sin esperanza ni futuro
Inicio un viaje que quiere alejarme de mi origen
Que no consigue acercarme a mi destino
Camino y camino sin percibir el movimiento
Y aún así porfío y voy, y voy
Porfiar es la vida, moverse la esperanza,
Y esperar no es mas que un fingimiento.

Y cuando el cansancio me obliga a pararme
Cuando miro alrededor y reflexiono
Siempre me llega el mismo pensamiento
Aquí estoy, sin saber si he venido
Si he vuelto, si no me he ido
Aquí estoy rehén del movimiento
Sin saber si el movimiento me ha movido
Sin estar seguro de que exista el camino
Sin la certeza de estar muerto, o movido.

domingo, 5 de agosto de 2012

Temor


Creo temer lo que no temo
Y en temiendo equivocado
No acierto a reparar, con mi temor,
En aquello que realmente me ha asustado.

Día a día el sobresalto me visita
Y cuando pienso en el miedo
Que deja mi pecho atribulado
Estoy, al mismo tiempo, perplejo y espantado.

Realmente le temo a la muerte?
Le temo al olvido de la gente
Que estando alrededor tanto he amado?
O le temo a mi olvido propiamente?

Que temor es el que temo realmente?
El olvido que te aleja lentamente
O la exacta aniquilación del individuo?
Que temor es el que temo con la muerte?

Y pues no consigo saber a lo que temo
El temor me visita puntualmente
Unas veces porque el miedo me  provoca
Y otras veces pensando simplemente.