Mostrando entradas con la etiqueta amargura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amargura. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de marzo de 2013

Flores Para el Mal


Fueron flores, si que lo fueron,
De amargos olores,
De infectos sabores,
De aromas canallas
Y fecal paladar.
Flores nacidas en ruinas morales,
Fermentadas en capullos arrabales,
Criadas sobre un lodazal
De cunetas, de trincheras,
De urbanos eriales y desiertos humanos,
Alimentadas con sangre, con carne necrótica,
Tirada de cualquier manera
Tirada en cualquier lugar.

Fueron flores, si que lo fueron.
Nacidas sobre la muerte
Entre coronas infames
Con vocación de ultratumba
Que gusanos fagócidas trabajan sin parar
Fantasmales,
Carroñeros,
Jardineros del pesar.

Fueron flores, si que lo fueron.
Vida sobre la muerte
Muerte del que no tuvo suerte
Suerte de nacer ya muerto
O en otro momento
O en otro lugar.

Fueron flores, si que lo fueron
Presentes que pretendieron
Encubrir al asesino
Burlarse tal vez del muerto
Aliviar al encubierto
Y embellecer el mal.

Fueron flores, si que lo fueron.
Podredumbre de colores.
Muerte de carnaval. 

domingo, 22 de julio de 2012

Prestige


Me he levantado con un ligero malestar, nada definible. Una extraña laxitud diluía mi atención sin llegar a personarse en mi ánimo, nada estaba a mi alcance ni se me retiraba. Algo parecido a mi nuez me atenazaba la garganta, los ojos me escocían. Me puse el termómetro que me dijo treinta y seis. Decidí enfrentarme cara a cara al problema y me dirigí al baño para asomarme a la ventana de mi aplazada esquizofrenia.

Una gota, una sola, solitaria lagrima asomaba a la comisura de mi ojo derecho cada vez que tragaba y mi segunda nuez se atrancaba en su sube y baja. Tanto este ojo como el izquierdo parecían tener una ligera bruma enganchada en las pestañas. Ni con sucesivos parpadeos, sucesivamente mas violentos, conseguí desenredarla. Como la bruma de las orillas de los ríos, persistente, apegada a la tierra, parte de ella.

Finalmente decidí lavarme los ojos, simplemente con agua clara, para ver si finalmente conseguía asomarme a mi alma, y cuando al fin la perspicacia de mis ojos alcanzó a traspasarse, mas allá del iris, de los nervios, del dolor y de la rabia, se abrió ante mi vista un océano, un mar, una playa y una mancha, negra e irisada. 

martes, 26 de junio de 2012

Los Amantes del Dolor



Cuanto dolor niña,
cuanta amargura,
parece que a tu vida
la abruman las furias.

Te casaste con un niño,
tu aun lo eres,
y vinieron los hombres,
aun no lo era,
se llevaron su carne,
tambien la tuya,
a su infierno de odios,
sin consultarte,
y lo hicieron soldado,
y a ti viuda.

Amantes del dolor
les diste por nombre
amantes del dolor
de cualquier hombre.
  
Cuanto dolor niña,
que poco peso,
en el sombre timbrado,
en el correo.
  
Cuanto dolor vieja,
cuanta amargura,
cuando abriste las piernas
junto a la cuna.
  
Cuanto dolor madre,
que poco peso,
cundo cogiste al niño,
sucio de sangre,
y lo arrojaste al pozo,
no lo miraste,
porque en su vida no viera
a los amantes.
  
Que te cuenten a ti,
la vieja loca,
que los hombres precisan
de las sangre de otros
para salvarse.
  
Y aunque llores ahora,
todos los dias,
aunque tires al pozo
llanto y orquideas,
¿Quien de los tuyos
ve que lo amaste?
¿Quien cree en tu amor?
¿Y en tu locura?.



lunes, 25 de junio de 2012

La Muerte y El Olvido




Decae el fuego en el hogar
Y la sensación opresora del invierno
Invade con paso grave y postrero
A los hombres que se aprietan junto a un fuego,
Y aunque ya no sienten ni se inmutan,
En su mente no cabe mas que un ruego:

Pasar,
Olvidar que han vivido,
Si a la imagen continua
De la sangre vertida
Y los cuerpos retorcidos
Se le puede llamar vida.

Transitar,
Aunque después no haya nada.
No escapar más de las llamas,
No ver más los despojos,
Ni la tierra abierta,
Ni los cuerpos rotos.

Y aunque va el alba despuntando
La luz no ilumina ya unas tierras
Donde todos los surcos son trincheras,
Donde todos los hombres son mendigos,
Son de luto todos los vestidos
Por los hijos, por los padres, los amigos.

Morir,
Con el ansia de la muerte
Que tiene quien ha vivido
Siendo experto en el peligro,
Siendo un vivo ganador
Sobre otros vivos que murieron.

Olvidar,
Dejar atrás la memoria
De este inmenso desatino,
De este horrendo bacanal
Donde es la sangre el vino
Y la muerte el mejor mal.