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domingo, 30 de julio de 2017

Jugando con el mar

Voy bordeando la orilla jugando con el mar al pilla, pilla, y se enfada a ratos porque no me alcanza formando gotas que el viento arrebata, ola sobre la roca, espuma y danza, y jugando las trae y me las lanza.

Sigo con mi paseo, ola tras ola, suena su canto que es poderoso. Aun así me asomo, lo llamo, casi me dejo alcanzar y corro, yo divertido, el burlado, y eso lo pone aún más furioso.

Arranca las algas del fondo, golpea la roca y la espuma, al batir la orilla, va cogiendo color de mantequilla, barco de mar que solo flota, color de furia y de pesadilla.

La niebla va llegando, la han reclamado las olas que se encrespan y el viento airado, y en su llegada va confundiendo las gotas que trae su seno y las que el aire guarda con mimo y celo, gotas cogidas al vuelo, gotas de mar salpicado. Las unas saben húmedo, las otras saben salado.

Es hora de recogerse, la luz se esconde. Es hora de guarecerse que el mar responde a la ceguera con osadía de olas que traspasan las fronteras con que la luz ceñía la costa al mar en su porfía. Las gotas de niebla van siendo lluvia. La luz del sol ya no se aprecia, pero el entorno relampaguea con luz tonante, radiante, que amenaza rayo en el horizonte que se hace más profundo según la niebla se aleja buscando al día.


El viento ya no es brisa, la luz a ratos, el mar embravecido grita mi nombre, desde el portal de casa aún se oye, desde la ventana lo veo entre sus olas pintado en ocres de atardecer tardío que el agua refleja y luego esconde. He corrido más que tú, pienso, y no se si entiende que el juego se acaba, al caer la noche.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Juegos (2009)


Contemplando al mar formando olas
que levanta , explota, y después recoge
Contemplando al fuego bailando
Que al albur del aire crece y encoge
Contemplando a las nubes volar figuras
Y al viento que a la arena canta y acuna
Mientras ella dormida sueña las dunas
Y allá en los campos peinar las mieses
que al percibirlo se inclinan todas a una,
Yo me quedo mirando, fijo, mirando
Para luego dormido, dormir soñando,
Recordar los paisajes y el movimiento
Que nubes, arena, mar  y fuego jugando
regalaron con donosura, son y figuras,
que yo guardé en mi memoria,
de soñar ahora, de soñar despierto
y soñando, soñando, tomarlo por cierto.

sábado, 28 de julio de 2012

Montealegre (1998)


El aroma del monte se me asemeja
Al de la piel de la niña que es mi pareja.
Ella huele a romero, él a perfume
Y la brisa que llega entre el follaje
Trae el efluvio encendido de su paisaje.
Es el color de la hierba el de sus pechos
Y el sabor de las hojas el de sus besos.
Piñas como pezones, hojarasca de abrazos tiernos
Los caminos del monte son sendas en que mis dedos
Caminan su cuerpo sin que los velos, sin que las ramas,
Que en él me encuentro, sean capaces de detenerlos.
Y el ombligo de la niña, angosto, umbrío y tierno,
Es hondonada donde escondernos.
Se estremece el monte con las caricias
Y la niña se empina para alcanzarme
Un poquito mas dentro, entre sus carnes
Me llama el murmullo que canta su vientre.
Se estremece el paisaje con mi osadía y, cuando
Al volver la calma tras un jadeo, me vuelvo a verla
Veo su cara de pétalos tiernos, veo sus ojos de riachuelo
Veo su cuerpo, veo su suelo, y los poseo.
Porque el monte me ama y yo lo sueño
Porque la niña me invita a poseerlos.


Cuanto te quise niña, cuantos anhelos
Cuantos recuerdos monte, cuanto te quiero.

Mis Chapas


He vuelto a abrir la bolsa
después de largos años.
Inertes esperaban a mi mano
como soplo de vida que no llega.

Mis chapas, viejas compañeras,
quitaban con sus brillos importancia
a sus pobres esquinas oxidadas.

Aun tenían sus papeles, plastilina,
con los nombres de figuras
de hace tiempo, futbolistas,
ciclistas,... todo un mundo paralelo.

También hoy, por eso lloro,
entendí que al mirarlas no se eleva
el rugido de pistas y de estadios.

Ya no están con ellas los clamores
que antaño despertaban en las masas.
Mi garganta ya nos las aclama
en su pase perfecto o pedalada.

Ya no, ya solo son chapas,
y un poco con su vida va la mía
y hoy soy consciente de que pasa.

domingo, 22 de julio de 2012

Plazuela de la Magdalena (Ourense) (12-2001)


Tantos juegos, tanta gente,
Tantos nombres, tantos ecos,
Y la plazuela, sencilla,
Ajena a lo que yo recreo
Sigue sonando en silencio,
Porque el silencio es su sello,
Porque es umbría y recoleta,
Como claustro de vecinos,
Como plaza de monasterio,
A cacharros de cocina,
A sonidos hogareños,
Y, sin que nadie mas pueda oírlo,
Al ruido de mis recuerdos

domingo, 24 de junio de 2012

Canción Infantil




Pinto, pinto,
juegan los niños
a romper nidos.


Pinto,pinto,
juegan los niños
a pegar tiros.


Pinto, pinto,
juegan los niños,
juegan matando.


Pinto, pinto,
ya son mayores
y siguen jugando.