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jueves, 13 de agosto de 2015

Puente Sobreira

Ayer estuve en tu puente, papá, en ese puente de piedra, umbrío, oculto entre arboles, silvas y casas en ruinas que tanto significó en tu niñez y en la de tus hermanos. Ese puente al que te acompañé unos meses antes de que tu enfermedad empezara a alejarte de mí y acercarte a su memoria.
Cerca de Faramontaos, en Sobreira, puente que ahora transitan los peregrinos y algún vecino que ocasionalmente precisa de su concurso para cruzar un río de aguas escasas este año, tan escasas que apenas son un encadenamiento de charcos sin corriente entre ellos. Puente ante el que, más allá de flujos y reflujos de su caudal, el tiempo, el recuerdo, la memoria, que tan escasa te es de este momento presente, parecen florecer y hacerse un centro fundamental de los retazos de tu vida que aún no se han ocultado tras el traicionero velo de la enfermedad.
Recuerdo aún con emoción la visita que hicimos. Recuerdo aún tus ojos, tu sentimiento, tus palabras en el momento de visitarlo. “Mi puente”, decías, “mi puente”. Casi como un mantra, como un intento desesperanzado de retener junto a ti lo que se te escapaba, de transferirme la memoria que sentías perder para que yo pudiera perpetuar esa vida que tú tanto añoras. La abuela en su escuela dando clase, los niños de tu época, la casa en la que vivías, vuestras correrías.
Y por eso, para poder cumplir ese deseo, he ido yo ayer hasta el puente. Acompañado de mi hija para que ella sea depositaria de esa memoria que tú quisiste compartir conmigo antes de que se desvaneciera, de que se perdiera en esa maraña de tristeza, de incomprensión, de palabras extrañas con la que tu enfermedad te castiga en tus escasos momentos de lucidez.

Desde Puente Sobreira, papá, te quiero, te recuerdo, te revivo.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Unidos (03-2010)


Entre mis brazos tus brazos
Junto a mi cuerpo tu cuerpo
Sobre mi mano tu mano
Asi de prietos amamos
Asi de unidos estamos
Aunque el sol  que a ti te alumbra
Esté en otro meridiano.

Que más da si entre mis labios
Aún tienen sabor tus besos
Si e mi pecho aun se dibujan
Los tuyos donde durmieron.

Si hace tiempo que te espero
Es que ya me queda menos
Si hace poco que nos vimos
Aun te siento en mi lecho.
El tiempo no es la  distancia
Ni es  la distancia el tiempo
Más alla de cualquier medida
Siempre están los sentimientos
Y yo te siento muy cerca
A pesar de la distancia,
Aunque sea a pesar del tiempo,
Que quieren jugar con nosotros
Después de cada partida
El juego de los olvidos
Que entierra los sentimientos.

Entre mis brazos tus brazos
Junto a mi cuerpo tu cuerpo
Sobre mi mano tu mano
Cuando me levanto lo siento
Cuando me acuesto lo palpo
Y en medio de todo el tiempo
En medio de la distancia
Ni se ve crecer el espacio
ni en el reloj se ve movimiento .

yo te sigo queriendo
te quise cuando te fuiste
te quise cuando no estabas
y también ahora que has vuelto.

domingo, 5 de agosto de 2012

Temor


Creo temer lo que no temo
Y en temiendo equivocado
No acierto a reparar, con mi temor,
En aquello que realmente me ha asustado.

Día a día el sobresalto me visita
Y cuando pienso en el miedo
Que deja mi pecho atribulado
Estoy, al mismo tiempo, perplejo y espantado.

Realmente le temo a la muerte?
Le temo al olvido de la gente
Que estando alrededor tanto he amado?
O le temo a mi olvido propiamente?

Que temor es el que temo realmente?
El olvido que te aleja lentamente
O la exacta aniquilación del individuo?
Que temor es el que temo con la muerte?

Y pues no consigo saber a lo que temo
El temor me visita puntualmente
Unas veces porque el miedo me  provoca
Y otras veces pensando simplemente.

lunes, 23 de julio de 2012

Cuatro renglones


Ensoñarse en el recuerdo
no dejando ni un momento
que se me olviden los besos,
que se aflojen los abrazos,
que se pierdan los amigos,
que se borren los paisajes,
que los amores marchiten,
que los placeres se aplaquen.


No permitirse el olvido,
no relajar la añoranza,
no dejarse en el camino
ideas, ni esperanzas.
No limitarse en la vida
a ver el tiempo que pasa.


Hay que agarrarla bien fuerte
como si alguna vez se acabara,
hay que apurarla sin tino
por si alguna vez terminara.


Hay que hacer un disparate
de cada instante que pasa,
hay que hacerla escaparate
de la vivencia y la farsa.
Y el tiempo, el tiempo corrido,
le presta cuerpo al dislate.


Recuerdo , presente y mañana
en cuanto se ponen escritos
no son mas que tiempos marchitos
que al escribirlos se escapan
que al reflejarse se clavan
que se imprimen en el alma,
que sin quererlo destapan
la vida y la hacen esclava.


  
Y queriendo retenerla
la cuento a todo el que pasa,
y queriendo que sea mía
la convierto en una trama
que al reflejarse se enfría,
que al olvidarse se ama.


Y aun en ese momento
no sé si le canto a la vida,
si escribo sin fundamento,
si predigo una despedida,
si estoy reflejando un tormento,
si es que la siento perdida,
si es que la siento muy dentro,
muy mía,
muy fría,
muy lejos,
reflejos.


Quizás no es mas que una hoja
llena de pretensiones.
Palabras sin mas que se arrojan
y forman cuatro renglones.

Cántico de Borrachera


Bebe tú tus lagrimas
y luego escánciame una copa.
Bebamos hasta que se seque nuestra boca
y nuestro aliento sea un vaho infecto.


Cantaremos luego con voz ronca
los cánticos que salgan de estos pechos,
y más tarde, tumbados en los lechos,
vomitemos los cantos y los llantos.


Bebe tú tus lagrimas
y luego escánciame una copa
que si esta noche la muerte nos arropa
cantaremos un cántico de adiós.


Y una vez que llegue la mañana,
una vez muertos y encontrados,
estarán todos los cánticos cantados
y no habrá ni una gota que beber.

domingo, 8 de julio de 2012

¿Olvido? (8-2001)


Al amparo del alcohol nos acercamos.
Intimamos fiando en su influencia
Y en ella nos buscamos y encontramos,
Y aunque ahora tu memoria se ha borrado
Y haces fe de tu olvido permanente
Mi memoria recuerda que ha pasado
Y no cree en tu memoria evanescente.

lunes, 25 de junio de 2012

La Separación


(I)
  

Te das de pronto la vuelta
y veo como te alejas,
y apenas andas dos pasos
cuando la bruma te envuelve,
bruma de grises letargos,
y apenas si puedo ver
como camina tu espalda,
alejando tu figura
sin poderla detener.


Como camina tu espalda
que baila sobre tus piernas
y estas avanzan diciendo:
- Ya nunca mas te veré.


(II)


Así que pase algún tiempo,
si te vuelvo a encontrar,
te tendrás que presentar
como la primera vez.
Tan fácil es olvidar,
tan difícil recordar,
pues al volverte a conocer
ya no serás igual
que al que conocí ayer.


Ya no serás igual
ni en tu risa ni en tu llanto,
ni usaras el mismo manto,
ni traerás las mismas brisas.