domingo, 10 de agosto de 2014

Maldita Cabeza

Llegada esta situación ya no me importan las razones. Puestos en plan exquisito no me importa ni siquiera quien tiene o pudiera tener la razón. Mi absoluta solidaridad con los que sufren y mi absoluto desprecio hacia los que hacen sufrir.
Me gustaría que existiera un planeta prisión, una galaxia prisión, en la que pudiéramos meter a todos los causantes, sin distinguir, sin matizar, sin perdonar, bien equipados con todas las armas que en el mundo existen y esperar pacientemente a que se exterminan entre ellos. Con la misma piedad, con la misma humanidad, con el mismo sentido de la justicia que ellos exhiben hacia los demás.

Claro que puestos a reflexionar a lo mejor en este planeta no quedaba nadie, o, maldita cabeza, exactamente eso es lo que es este planeta.

El cambiante viento

Veo en el viento el trazo pausado que escribe el paisaje y en el agua el trazo violento que el mismo viento ha cargado. Sopla suave, amable, antes de furioso, implacable, alzar las olas como en un conjuro y descargarlas demoledoras contra la costa de moldeable piedra que no acierta a guarecerse. Nada con vida se  mueve, nada osa enfrentarse a su demoledor coraje.
Y después, pasado el momento, se llama brisa y juega con soplo amable, dulce, refrescante, travieso, a ser compañero de instantes íntimos y placenteros

El viento. El dulce, mortal viento. El cambiante viento.

miércoles, 30 de julio de 2014

Desesperanza

No he encontrado consuelo en tus palabras
Ni he sentido el abrazo de tus brazos.
No he hallado el refugio que esperaba
Que el momento y que  mi alma demandaban
Que busqué con ahínco en esos lazos
Que entre tú y yo me imaginaba.

Solo ante mi pena, abandonado,
Tú presencia laceró, aún más, mi alma
Al hallar que el refugio, que la calma,
Que mi pena necesitada demandaba,
Se quedaba implorante, en la estacada,
Y yo mismo finalmente escarmentado.

No serán otros brazos, no los quiero,
Los que puedan venir en mi rescate
No serán las palabras de otras gentes
Ni consuelos oportunos, diligentes.
Mi único consuelo, mi acicate,
Será comprobar que ya no espero.

Ya no espero palabras ni consuelo
Refugiando mi futuro en esa espera
Ya no ansía mi cuerpo más abrazos
Y la pena, acomodada en mi regazo,
Va siendo finalmente compañera,

Fortaleza de mis alas en mi vuelo

martes, 15 de julio de 2014

Los Amigos

Creí estar entre amigos y salió mi alma a pasear en un descuido. Fue apenas un instante, el parpadeo de un reloj antes de mover el segundero, el  instante previo al suspiro. Fue suficiente, no importa el tiempo, su ausencia, su falta de recorrido, para hallar impotente que la habían herido. Los amigos, pretendidos los unos, los otros simplemente escondidos, tras curiosas razones, tras excusas para ellos mismos. Los amigos, que vieron la herida pero no quisieron ver a quien la había herido. Los amigos que prefirieron pensar: por algo habrá sido. 

jueves, 26 de junio de 2014

El Adiós

Se construyó la tumba del adiós sin yo quererlo, y estuve mirando como se hacía, queriendo pararlo con mis palabras que se perdían, entre palabras sordas, entre palabras tibias, entre silencios cómplices. Y una vez acabada la tumba me encerré con el placer intacto de mantener mi razón y mis razones, de escuchar mi voz y mi silencio, sintiendo su alivio al verme dentro.

Festejan unos, otros se lamentan sin haber puesto remedio, los más callan y miran a otro lado, el verme solo y enterrado. Enterrado si pero no muerto.

viernes, 20 de junio de 2014

Ser Sin Haber Sido



Entre el anhelo, la añoranza y el olvido las vastas extensiones de la memoria configuran día a día la experiencia vital que me ayuda en el camino. Ponen ante mí los recuerdos de momentos ya vividos que me guían, que me avisan, que me trazan consecuencias de otros semejantes aunque antiguos. Alterada por el tiempo la memoria se maneja como un cuento al que le faltan páginas que aun habiendo leído han debido de caer en el olvido, buenas algunas, la mayoría amargas.
Pero en todo ese mapa, en ese hilo conductor de las vivencias ensartado por el tiempo transcurrido, resaltan con especial brillo los recuerdos de los momentos en el limbo, los recuerdos de lo que no habiendo sido fue hasta un cierto momento y me dejó atisbar otra vida, otro ritmo, otro tiempo al que asomarme y, notario, levantar acta de lo que acontece en esa otra memoria, en ese otro hilo en el que la vida fabricada en la imaginación llega a ser sin haber sido.


Cuestablanca, 21/06/2014

domingo, 15 de junio de 2014

Comercio y Sentimiento

Para mí la poesía es sentimiento, es necesidad, válvula, sumidero. Yo no sería yo, tal vez ni sería, si no pudiera vaciar mis entrañas y compartirlas con otros para poderme ver a través de su percepción de sí mismos y de su percepción de mí en su interior. Yo conozco el mundo porque ellos me lo enseñan y yo procuro corresponder enseñándoles lo que yo percibo. Comercio y sentimiento.