miércoles, 7 de mayo de 2014

Penuria


La duda es la única certeza,
la luz más brillante es la noche,
el sueño solo un bien ansiado,
refugiado en los amigos,
añorando a los hermanos,
pasa el tiempo sin sentirlo y el alma
solo atiende al daño.

 Volverán las jornadas más alegres,
volverán las risas y las chanzas,
volverán los tiempos de bonanza,
pero nada borrará las cicatrices,
ni volverá la vida a los cadáveres.

jueves, 17 de abril de 2014

Vivencias

Del abismo, del vacío, de la solidez de la muerte y de lo muerto, del abono putrefacto pero aún vivo, ha de alimentarse la palabra que florezca en un nuevo destino. Ningún lugar es el lugar, ningún discurrir es definitivo. Una parada, una palabra, apenas un descanso y la búsqueda se inicia de nuevo con la constancia inconsciente del que mantiene la esperanza más allá de lo evidente y más acá de lo divino, por encima de arcanos y videntes, a pesar de augures dirigentes. Se han de librar todas las derrotas sin más consideración que la de otro hito en el camino, sin más valoración que la de haber descubierto a otro enemigo. Al final la experiencia es el trofeo del que sabe vencer al ser vencido, quédense los otros con su copa.

domingo, 16 de marzo de 2014

En la orilla

He invocado al mar en primera persona utilizando los lenguajes ancestrales, y observando con el alma el oleaje he querido escuchar con los ojos su respuesta. Las olas escribían en mi mente palabras con acento de sal y espuma, sonido de crestas y vientos, silabas de vida. Debieron de pasar varias eternidades antes de romper el contacto, milenios entre frase y frase, siglos de silencios.

Cuando volví en mí nada había cambiado, y una última ola se agitó en despedida, trepando por las rocas, por la orilla, por el aire que la acoge y la limita, y dejando a mis pies, nunca rendida, con simbolismo de madre y de acogida, la arena continente, la vegetación hundida y la vida que lo habita. Y yo mismo, renacido, expulsado una vez más del claustro primigenio, del que he nacido tantas veces, en tantas formas, en tantas vidas. 

martes, 25 de febrero de 2014

El Sueño

Cuando el cansancio te invade no importa cuanto sea el sueño, no importa el despertar que viene, solo  existe el abandono sin darle tiempo al recelo. ¿A quien le importa el futuro cuando el presente se trunca?, ¿a quien reclamar esperanza si la vida la desmiente?, ¿Quién quiere prolongar su tiempo cuando su cuerpo no quiere?
Solo un sueño. Corto, largo, eterno. No importa el tiempo.  Lo que importa es el sueño. Importa el claustro vital que nos regenere y nos ponga en camino de nuevo. Importan  las fuerzas integras y el tiempo gastado  a cero. Importa estar en camino con las fuerzas para hacerlo.

Al final  lo importante es sentirse y disfrutar el sentimiento. Lo importante es dormir cuando el sueño te llame, caminar cuando sientas que puedas hacerlo. Vivir sin que sea un empeño, un desafío, un quiero y no puedo, una rémora suplicante de un yo desarmado, agonizante, enfermo.

Venceremos

Venceremos. La única opción diferente es la derrota y no podemos admitirla. No  importa el tiempo, la razón o los motivos, solo alcanzar lo que nos corresponde. En el último instante, con el último aliento. ¡Victoria¡

miércoles, 1 de enero de 2014

Al Albor de la Mañana (1-1-14)

Vienen sombras cerniendo la mañana que se dirían retazos de la noche, hilos de pesadillas pesadas, recuerdos de sueños y cabezadas. Dejad que despunte la luz que se eleva aclaradora, dejad que funda tantas amarguras, tantas lágrimas, tanta desesperanza. Acoged al sol como la claridad de un día diferente, radiante, redivivo, y no entorpezcáis con vuestros negros pensamientos, con esas nubes rescatadas de una noche aciaga, la esperanza de una renacida primavera.

No serán los hombres suficientes para evitar que el día se culmine, pero bastará uno de ellos, un pensamiento, para lograr que la esperanza se malogre, se convierta en germen de más noches llenas de fatalidad y de fantasmas.

Huid de poetas agoreros, oráculos de la desesperanza, narradores de la oscuridad y la desdicha. Huid de quienes emborronan de sombras su palabra sin ofrecer horizontes y esperanzas. Los mundos oscuros, aberrantes, que se llenan con el clamor de las palabras solo existen para aquellos que pretenden, con palabras, descubriros la luz que os redima, y la luz ya está contenida en vuestras almas.

miércoles, 16 de octubre de 2013

La Madeja

He visto clarear en estos tiempos la madeja vital que desenreda la vida de mi padre, tal vez no de forma definitiva, pero empieza a adivinarse ese núcleo mortal en la que se ovilla, en la que yace atrapado el extremo último del hilo. De ese ovillo que nos entregan cuando nacemos sin decirnos que grosor tiene, cuanto es hilo, cuando es muerte.
Aún el hilo solo descubre hilo cuando vuelta tras vuelta se desenreda pero es inevitable mirar con zozobra su merma, contemplar con tus ojos, en los suyos, la ansiedad que cada día nos enseña a mirar de reojo al nuestro, a sopesarlo, a, de mentira, con miedo, penetrar en sus entrañas y medirlo.
He visto clarear día a día últimamente la madeja vital que desenreda la vida de mi padre viendo que, al igual que su memoria, se deshilacha, se vuelve endeble y quebradiza. Cada día, cada vuelta, cada hora, cada línea, parece amenazar con desvelar lo que los ojos niegan apretándose convulsivamente, con rabia, con miedo, con rebeldía, pero llegado el momento los párpados no garantizan la ceguera.

Veo clarear por momentos la madeja vital que se agota con la vida de mi padre y la ternura que mi propia endeblez me procura necesito volcarla en su ansia de ser feliz allá donde su mente mora, en los remotos días de un pasado que recupera y busca a su alrededor con avaricia, con necesidad, con ansia de consuelo de un presente que lo niega, de un futuro con su ausencia.


Madrid, 16-10-2013