domingo, 2 de septiembre de 2012

Querer En El Silencio (01-2009)


Me gusta decirte que te quiero
cuando tu no puedes escucharlo
después, escanciadas las palabras,
beber el sonido al declamarlas,
lentamente embeberme en su sentido
y asentir levemente al degustarlas.

Primer Teorema de la Necesidad (1-2007)


Todo aquello que existe intuye la necesidad de la no existencia
Todo aquello que no existe siente la necesidad de su existencia.

Anhela el amor maduro desvaríos,
la juventud el amor tardío,
Precisa del tiempo y madurar el recién nacido
y el que murió precisa el estar vivo.

Todo es necesidad estés al lado que estés de la muralla
Necesidad de descanso si trabajas
Necesidad de trabajo si descansas
Necesidad de amor si es que estás solo
Necesitas soledad si es que ya amas

Enunciemos pués el enunciado
Sin mas dilación ni explicaciones

Todo aquello que es necesita ser cambiado,
Y todo lo que no es...  de ser esta necesitado

Poema de Trapo (12-2006)


Este es un poema de trapo
Para Anita y su nariz
Porque quiero que sea feliz
porque veo que no me escapo

Hago este poema de trapo
Con palabras de regaliz
Y es que no quiero que me riña
Porque Anita, porque mi niña,
Se hizo pupa en la nariz
Y aunque los mal pensados
Las hadas, los duendes, los hados,
Quisieron a fuer de pesados
Pensar que fue en una riña
A mi me ha jurado mi niña
Y ella no jura en vano
Que no fue con una mano
Con lo que se infirió el daño
Que fue más bién un desliz
Inesperado y extraño.
Lo que le hizo manar como un caño,
A la sangre, no me engaño,
A la sangre por la nariz.

Hasta que llegó al doctor
Quién provocando un gran dolor,
Hay que ver lo que duele el daño,
Le introdujo un trozo de paño,
Una venda que se llama,
Para que empapando su trama
Si no le quitaba el dolor
Al menos se restañara .
La sangre que le manaba
Como si fuera de un caño
por más que parezca extraño,
sin parar de la nariz.

Por culpa de un mal desliz

Y ahora que ya esta escrito,
Ahora que ya lo escribí
Este poema de trapo
Con mi cariño por tí
Hazme el favor de ser feliz
Y aunque sea mucho pedir
Intenta verme hasta guapo.

Paseo Por Un Bosque Gallego (09-2008)


Es apenas un aroma, una brisa que riendo con risa de castaño longevo me visita cuando me adentro en el paseo umbrío de un bosquecillo gallego, cuando mis pasos, pausados, calzados con botas de siglo y medio, me aproximan al perfume que se oculta tras el velo con que céfiro lo va envolviendo, como en un celofán de brisas rematado por un lazo trenzado de ensueños.

Y cuando travieso se escapa, otra vez, mientras mi olfato sabueso esta intentando  aprehenderlo, el bosque, que está en el juego se sacude en carcajadas de pinos, de castaños, de salgueiros, que divertidos, partícipes del devaneo, me rozan dulces con sus ramas para que juegue con ellos

Y las gotas del orballo que saltan desde sus hojas hasta el ropaje en el que voy envuelto, y a mi piel, y a mi pelo y se ocultan entre risas en mi espalda, en mi pecho, aprovechando la cueva que les ofrece mi cuello, con el leve escalofrío, la caricia, que provocan mientras recorren mi cuerpo me invitan a disfrutar de su vida, a perderme entre sus ramas, a saber esconderme del tiempo y como un árbol más dejarme mecer en el viento, bañarme con el rocío y alimentarme del suelo

Quien pudiera transmutarse y vestido con los verdes que la bruma va reponiendo en sus tonos verdaderos, enraizarse en el monte, vestirse de árbol viejo y con un leve suspiro, con un mínimo anhelo, cambiar mi alma de hombre y quedarme para siempre como uno más entre ellos.

O Tal Vez No


Tal vez haya una morada y se encuentre al final del camino. Tal vez los cuentos nos cuenten una parte ocultada de la verdad. Tal  vez la regla única para alcanzarla sea que se nos oculte sistemática, feroz, cruelmente y hayamos de luchar con todas nuestras capacidades para descubrir que al menos debe de haber un camino. O tal vez no.

Nocturno (01-2008)


Algunas noches, en mitad del sueño,
Acaricio tu cuerpo, casi sin tocarlo, casi sin quererlo,
Perfilando el aire que duerme contigo
Y desde un suspiro brota un te quiero
Sabiendo que nunca llegarás a oirlo
Y al calor de tu huella me doy media vuelta
Y ansiando abrazarte, besarte, me duermo.

N-deidad (01-07-2008)


Recóndito, perdido ya, el pulso que imaginaba era mi latido vital, solo cuando lo atendía
Mas allá de toda frontera sigue habiendo existencia.
Tal vez no respire, ni se mueva.
Quizás no pueda alcanzar su consciencia, pero así y todo, impulso elemental que perdura.
No alcanzo a saber de infinitud, ni de eternidades, más allá de las palabras que las designan
De la imaginación desbocada en un debate apasionado.
Pero si nos toca vivirlo, morirlo, transitarlo, coexistir en su existencia...
¿Cómo podré explicar las magnitudes más extremas?
¿Desde la extrema finitud de una neurona?
¿Desde la ridícula capacidad de una palabra?
¿Desde la rimbombante caducidad de una formula?

Y al fin tras haber reflexionado
¿Qué puedo querer expresar con magnitudes extremas?
¿En cual de los infinitos extremos de la extremidad me estoy moviendo?
¿De que osada certeza nace esta certeza?
¿Desde que desbocada imaginación me lo imagino?

¿Será Dios la última, ínfima, realidad de una magnitud que ni imagino?
¿Existirá un todo por encima del todo que puede expresarse?
¿Una globalidad n-universal?

¿Y más allá?
¿Y más allá?
¿Y aún más allá?
¿Hasta donde no se alcance a preguntar y más allá?

En un intento desesperado de abarcarme...
¿Existe el Dios de Dios?
¿Existe pues la n-deidad?