domingo, 19 de junio de 2016

Muerte Cotidiana

Todos los días entreno la muerte, cuando el cansancio me llega, cuando el sueño me vence.

Todos los días me rindo y entrego el control de mi mente, la consciencia de mi ego, el universo en el que medro.

Todos los días según la realidad despierta se va trocando en sueño. Empiezo por soñar que me despierto en un ansía irrefrenable de seguir existiendo, de seguir siendo el que era, de no sentirme muerto, de no estar muerto.

Todos los días al dormirme la identidad del acto me acomete y brotan al tiempo la esperanza y el miedo, y

Día a día al despertarme digo: “he vuelto”, queriendo reafirmar que también volveré de futuros sueños, de pasados sueños, de sueños que jalonan un camino ciertamente incierto.

Todos los días de mí vida pienso que ese día no es más que tiempo en el tiempo, que es vida en la vida, que es tiempo de vida en el que sueño y despierto.

Todos los días de mi vida son una búsqueda, una incertidumbre, un anhelo. Una rendición y un relevo.


Todos los días entreno la vida que solo puede obtener el muerto.

sábado, 4 de junio de 2016

La Longitud del Camino

Las jornadas pasan y el tiempo no se para.
El destino parece ocultarse en sus dominios.
Las etapas van pasando, las preguntas se acumulan.
¿Puede el infinito construirse paso a paso?
¿Lo efímero es el camino hacia lo eterno?
¿Es lo eterno la infinitud del infinito?
La respuesta está más allá de aquel recodo.
¿De aquel? , no, del otro,
del recodo al que nunca llega el caminante,
un paso más allá del paso que nunca llega a darse.
¿Me paro entonces? Justo, un paso antes.

Caminante, tú haz camino.
Los pasos se encargan de llevarte.
Nunca está más lejos tu destino
Que cuando crees tenerlo ya a tu alcance.

sábado, 28 de mayo de 2016

El nombre de la Niebla

Tiene la niebla nombre
De sonido quejumbroso,
Que una vez pronunciado
Se va diluyendo en su seno
Y al extinguirse el sonido
Sigue resonando lento,
Denso, untuoso,
En ese dintel que limita
A la vida y el silencio

Tiene la niebla nombre
Que al pronunciarse nos moja
Ciñe, rodea, abraza, empapa,
Se introduce en los rincones
Y los va llenando sin pausa
De presencias incorpóreas,
De palabras pronunciadas
Sin saber si son oídas,
De mundos a flor de piel,
De miradas interiores
Porque el horizonte les falta.

Tiene la niebla nombre
Que parece nombrar los sueños
Universos, fantasías, cuentos.
Que da certeza a lo incierto
Y pone en duda lo cierto
Que trae al alma el pasado
Hace al futuro inconcreto
Y al presente tan escaso
Que no dura ni el momento

Tiene la niebla nombre
Que es llamada a los muertos,
A habitar entre sus jirones,
A medrar en su vientre espeso,
A vivir mientras ella viva
Haciendo cuerpo en su cuerpo.
Y cuando el final se anuncie,
Cuando se levante el viento,
Volverse de nuevo secretos,
Refugiarse otra vez en los nichos
En los que ahora yacen sus cuerpos,
Y filtrarse, como ya hicieron,
En los rincones que evocan
Los lugares en que vivieron.

Tiene la niebla un nombre
Que solo saben invocar,
Cuando se ausenta la vista,
Y el horizonte se mueve
Al tiempo que nos movemos,
Cuando con puño etéreo llama sin que pueda oirse
Golpeando  las puertas del puerto,
Cuando la frontera del mar solo es sonido y viento,
La sirena del faro,
La campana del barco,
El retumbar entre montes
Del tañer que toca a muerto

sábado, 19 de marzo de 2016

Memoria de amante

Recuerdos de tu piel dormida, de tal vez la mía, exhaustos del mutuo conocimiento, colgados los jirones de suspiros, de jadeos, en extraños lugares junto a la cama.

Juntos aún en el sueño los labios repletos de sabor ajeno, entrelazadas las carnes armadas de futuros deseos, las manos reposando cerca, muy cerca, del placer compañero y los ojos dormidos repletos  de imágenes de tu cuerpo, del mío, de ambos sin frontera, sin tregua, sin tiempo.

Húmeda la escasa ropa de la cama del rastro de los cuerpos, posiblemente una sonrisa que nada tiene que ver con la alegría.

El pelo revuelto, dormido, enredado en rizos que buscan abrazarse, entrelazarse como si fueran otros brazos, de otros cuerpos. Sueño, si, reparador, precursor de nuevos sueños. Abrazados para no alejarnos, para no perdernos. Juntos, casi unidos, buscando el fundido pleno que la carne demanda. Seguros como el presente de nuevos encuentros.

jueves, 25 de febrero de 2016

Aún me quedará siempre

Aún me quedará siempre por escribir otro verso, por plasmar en palabras ese otro pensamiento nacido el último segundo recorrrido y consciente.

Aún me quedará siempre, cuando me haya ido, poder explicaros con palabras la sensación del camino, del umbral, como es, como ha transcurrido.

Aún me quedará siempre, cuando las palabras me abandonen, la sensación de que tenía que haber escrito palabras que se ha guardado el olvido.

Aún me quedará siempre explicarles a todos los que han estado a mi lado, conmigo, en mi felicidad y en mi duelo, cuanto los he querido.

Aún me quedará siempre el deseo de admirar por última vez aquel paisaje que solo se hacía versos al resonar en lo profundo de mi mismo.

Aún me quedará siempre, para siempre, el ansia insaciable de vivir por saber lo que contiene el futuro, por apurar con delectación el presente, por recordar con dulce añoranza lo vivido.

Aún, con la vida por delante, sin tiempo cierto,

Me quedará, no sé cuánto, no sé cuándo, ignorante de mi propio destino,

Siempre, con la eternidad a mi alcance, ser consciente de ser, de que seré y de haber sido.






Cuestablanca, 22-02-2016

miércoles, 20 de enero de 2016

Es la Hora

Es la hora de partir, todo me sobra. No sé nada del camino, no hay maleta, no hay destino. Conmigo he de llevar solo mi alma, lo que tenga además solo me lastra.
No sé si podré reconocerme, saber que soy, saber que he sido. No sé, por no  saber, si el lugar al que viajo tiene nombre, tiene vida, o si existe
Pero es la hora de partir y he de dejaros, como he de dejar lo que pensé mío, lo que más amo, lo que más odio, lo que creí  haber conseguido
Tengo que partir y tengo miedo, esperanza, desespero. Quiero atisbar por entre el velo pero se muestra, como siempre, impenetrable. Me gustaría contaros lo que me espera, si  es que lo encuentro, si es que a donde voy existe, si es que me encuentro.

Es hora ya, no me entretengo, no está en mi mano, ni está en la tuya, solo es el tiempo, el consumido, el que me aguarda. Un salto de realidad, solo otro inicio, otro instante, otro transcurrir en otro tiempo.

Cuestablanca, 15-01-2016

jueves, 17 de diciembre de 2015

Palabras Sin Sonido

Las palabras que hoy me atormentan
no están en mi boca  o en la tuya,
no están en los libros ni en discursos, 
las palabras que hoy me atormentan
no son más que movimientos
de una boca que las busca, 
una idea que no consigue concretarse, 
balbuceos que quieren, con dolor,  significarse,
un silencio que no quiere ser perpetuo, 
el declive de una mente ya vencida,
inerme, impotente, 
silenciada por su propio mecanismo,
una tumba de presente ya vivido,
de pasado renacido,
de futuro invertido.


Las palabras que hoy me atormentan no tienen sonido,
no tienen cadencia, no tienen sentido.