Recuperar la sonrisa a marchas forzadas cuando las lágrimas
asomando a su atalaya amenazan con precipitarse y anegar en cascada tu ánimo ya
dubitativo. Estirar, con saña si es
preciso, a su pesar si se resiste, la comisura de los labios incurriendo en el desgarro
si a ello hubiera lugar, dejando que los ojos, cómplices o tan solo
observadores, del desatino, se acomoden aunque sea obligadamente al gesto y
sincronizando los nervios faciales al efecto pretendido hasta que tu intención llegue al origen neuronal
mismo que los maneja. Secándolas sin piedad o trastocándolas en llanto de
dolor, en mensaje de determinación, de firmeza, hasta que el rictus devenga en
gesto percibido por el cerebro y lo asuma y lo devuelva como natural, sin
forzamientos, acatando tu determinación. Sin ceder ni un palmo ni descuidar la
guardia para que las traicioneras lágrimas, mensajeros del desánimo y las
cuitas, enviados del mundo circundante, no logren el objetivo de transformarte
en un valle en el que discurrir sin obstáculos ni límites. Ser feliz es un
objetivo, lograrlo tu trabajo cotidiano.
jueves, 2 de mayo de 2013
¿Donde Estoy?
¿Dónde estoy? Me pregunto una vez más contemplando un
paisaje que me resulta ajeno, ¿Dónde estoy? Mis ojos, todos mis sentidos buscan
con premura referencias, posibles lugares que reconocidos me permitan situarme.
¿Dónde estoy? Según transcurre el tiempo la curiosidad se va haciendo urgencia,
la premura histeria, la contemplación necesidad, sin lograr el más mínimo
atisbo de reconocimiento. Empiezo la
letanía, el gemido previo al llanto y a la desesperación. Pero, ¿dónde estoy? Tal vez me haya asomado a
los ojos de otro ser que habría reconocido el paisaje.
¿Dónde estoy? Un leve velo, una bruma, un hálito suspendido
ante mi parece empezar a retirarse. Sigo
sin reconocer lo que mis ojos quieren revelarme pero reconozco el momento, la
sensación, el significado. ¿Dónde estoy? De nuevo en un comienzo.
jueves, 28 de marzo de 2013
Palabras Perseguidas
Creí percibir en un momento que tenía palabras pendientes y
aplicado me dispuse a escucharlas, a escucharme, a escuchar a otros hasta que
se hicieran claras y plasmarlas.
Desde entonces he perseguido a esas palabras largo tiempo.
He perseguido a esas palabras con ahínco, con interés, con ansia.
Con tanto ahínco, con tanto interés, con tanta ansia como
ellas han puesto en esquivarme.
No me rendiré en tanto el tiempo siga presente en mi vida
cotidiana. Si existen y consigo escucharlas, en mi mente, en vuestra voz o en
el eco del viento podré al fin reflejarlas.
domingo, 24 de marzo de 2013
Yendo
Estuve yendo todo el día y el horizonte se mostró
inalcanzable, tras él la noche seguía siendo imperceptible tal como se mostraba
cuando inicié el camino. Los pasos se suceden en secuencia más allá de la
consciencia, de la motivación, de un objetivo.
Hace ya tiempo que olvidé que impulso me llevó a dar el primero, el
segundo, todos los otros pasos.
Tal vez en este mundo el camino es tan pequeño que solo
tiene un horizonte, un paso, una perspectiva. Tal vez me falten referencias,
o simplemente me fallen las miradas.
martes, 5 de marzo de 2013
Simbiosis Vital
Es tanto el
tiempo compartido,
Tantos los
momentos transcurridos,
A tu lado,
Los caminos
recorridos
Junto a ti,
junto a tu cuerpo,
Sobre él,
En tu piel.
Es tanta la
costumbre de encontrarte,
De conocer
de antemano tus palabras,
De ignorar,
por sorprenderme,
Tus gestos y
ademanes.
Compañeros de
vida, de esperanzas.
Es tanto,
compañera, conocerte,
Tanto verte,
siempre a mi lado
Que si en algún
momento al mirarte
Tu presencia
fuera ausencia
Me sentiría
más que solo, amputado.
La Canción Más Pensada
Levemente escuchada, tal vez soñada,
la canción más pensada,
ni creada ni cantada,
runrún de brisa acunada,
musitada y olvidada
sin llegarse a concretar.
la canción más pensada,
ni creada ni cantada,
runrún de brisa acunada,
musitada y olvidada
sin llegarse a concretar.
Flores Para el Mal
Fueron flores, si que lo fueron,
De amargos olores,
De infectos sabores,
De aromas canallas
Y fecal paladar.
Flores nacidas en ruinas morales,
Fermentadas en capullos arrabales,
Criadas sobre un lodazal
De cunetas, de trincheras,
De urbanos eriales y desiertos humanos,
Alimentadas con sangre, con carne necrótica,
Tirada de cualquier manera
Tirada en cualquier lugar.
Fueron flores, si que lo fueron.
Nacidas sobre la muerte
Entre coronas infames
Con vocación de ultratumba
Que gusanos fagócidas trabajan sin parar
Fantasmales,
Carroñeros,
Jardineros del pesar.
Fueron flores, si que lo fueron.
Vida sobre la muerte
Muerte del que no tuvo suerte
Suerte de nacer ya muerto
O en otro momento
O en otro lugar.
Fueron flores, si que lo fueron
Presentes que pretendieron
Encubrir al asesino
Burlarse tal vez del muerto
Aliviar al encubierto
Y embellecer el mal.
Fueron flores, si que lo fueron.
Podredumbre de colores.
Muerte de carnaval.
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